20061116




soy pudoroso con la cámara. mejor dicho: soy pudoroso con la retención de la imagen de las personas. nunca sentí que la cámara me habilitara a fotografiar a alguien. tal vez por eso me siento más cómodo del lado de adelante de la cámara. o más que cómodo puedo decir en juego, o habilitado. habilitado viene de hábil. los objetos, lo abstracto: eso sí me parece más simple y bello. como lines horizontal de norman mclaren. será que en lo objetual lo ético se posterga. o como observador uno se objetualiza. en lo humano hay una complejidad que impide la polaridad. una cara ve a otra cara y la pinta en el momento que la ve: se desvirgan. luego ya se conocen. casi podría contradecirme y decir que lo humano es más simple, que es primero. la cara de la madre es primero. quiero decir, el niño copia gestos antes que cantidades. ver o escuchar reírse da risa. eso es primero: la empatía. arriesgo que con lo numérico abstracto se construye, monolíticamente, el superyo. el deber ser un precio, una calificación, una posición. entonces la noción de masa, entonces la noción de moda, la aceptación del otro, el rótulo. Otra vez, como una espiral, reconocer al otro. ahora mi madre es esa persona que usa éstas y aquellas ropas, que pertenece a un conjunto, que tiene un estereotipo. y la pierdo, la perdí, nunca la tuve. es mortal. así también yo, pero no todavía. primero probar mucho, luego afincarme en mi estereotipo, luego jugar, luego crear a mi gusto, luego tal vez crear otro ser (y cada tanto, siempre y sin orgullo, pelearme).